Técnicas de fabricación de la cerámica romana: exposición

Desde la aparición de la alfarería, la cerámica jugó un importante papel en la vida cotidiana de hombres y mujeres. Se usó para almacenar, transportar, transformar, cocinar alimentos, así como para rituales religiosos. Además, se convirtió en un potentísimo soporte en el que plasmar la creatividad. Las fases de elaboración han sido prácticamente las mismas, desde las producciones más antiguas hasta las actuales.

En época romana, los alfareros produjeron cerámicas en grandes cantidades y con un acusado carácter utilitario, tanto a torno como con molde, lo que permitió producciones a “escala industrial” o “en serie” por primera vez en la historia.

La cerámica es un material que se documenta en gran cantidad y variedad en las distintas intervenciones arqueológicas, aportando abundante información sobre las sociedades que las elaboraron y consumieron (actividades comerciales, tecnología de la época, rituales y creencias, estructura social, vida cotidiana, hábitos alimenticios), además de ser un importante indicador cronológico y cultural a la hora de datar un yacimiento arqueológico.

En la exposición El proceso de elaboración de la cerámica terra sigillata hispánica y de paredes finas desde la arqueología experimental, tenemos ocasión de apreciar el proceso de fabricación de estos tipos de cerámica a través de las investigaciones y reproducciones realizadas por Vicenta Rico. La exposición estará en el vestíbulo de la Biblioteca Central del 15 de enero al 14 de febrero de 2020; también podéis visitarla de forma virtual.

Ciencia e innovación en las aulas. Centenario del Instituto-Escuela (1918-1939)

Entre el 29 de octubre y el 11 de diciembre puede visitarse en la Biblioteca Central de la UNED la exposición Ciencia e innovación en las aulas. Centenario del Instituto-Escuela (1918-1939), en el marco de la XIX Semana de la Ciencia de Madrid. Organizada por Gabriela Ossenbach y el Centro de Investigación MANES de la UNED, y  comisariada por Encarnación Martínez y Camen Masip, profesora del Instituto Isabel la Católica, la muestra rinde homenaje a una institución educativa que, en palabras del gran pedagogo Lorenzo Luzuriaga, fue “una de las mejores escuelas de ensayo y reforma de Europa y realizó en la enseñanza oficial la misma labor ejemplar que había realizado la Institución Libre de Enseñanza en la esfera privada”.

El Instituto-Escuela fue un centro experimental creado en Madrid por el Ministerio de Instrucción Pública en 1918, en el que se ensayó la reforma educativa que debía modernizar la educación secundaria española. Estuvo dirigido por la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas para dotarlo de mayor autonomía y, en la práctica, funcionó como un laboratorio pedagógico. Sus catedráticos, la mayoría de los cuales habían visitado los centros europeos de enseñanza más avanzados, aplicaban las novedades pedagógicas aprendidas, las adaptaban al Instituto-Escuela y valoraban su idoneidad para mantenerlas, corregirlas o rechazarlas. Además de ensayar la reforma educativa, el nuevo centro tenía como objetivo la formación del profesorado que pudiera extenderla a los demás centros oficiales.

El sistema educativo del Instituto-Escuela quería erradicar de las aulas la lección magistral y el aprendizaje exclusivamente memorístico, que eran lo usual en la época, propiciando por el contrario la enseñanza activa, el diálogo entre el profesor y el alumno, la observación directa de las cosas, el razonamiento y la experimentación. En la aplicación de esta metodología ocupaban un lugar destacado los cuadernos de clase, las prácticas en los laboratorios, el uso de la biblioteca, las visitas a los museos y las excursiones.

La historia del Instituto-Escuela termina en 1939 cuando el franquismo elimina su proyecto educativo, convirtiendo sus sedes de Hipódromo y Retiro en los institutos Ramiro de Maeztu e Isabel la Católica, respectivamente. Sin embargo, los logros que consiguió han sido referentes para las propuestas pedagógicas más ambiciosas que se introdujeron muchos años más tarde en la Enseñanza Secundaria y aún hoy siguen vigentes en muchos aspectos.

Los objetos que se exhiben en esta exposición pertenecen casi en su totalidad al patrimonio del Instituto Isabel la Católica y han sido objeto de un trabajo de recuperación que ha contribuido al conocimiento y difusión de la experiencia educativa del Instituto-Escuela. Se han organizado dos jornadas de visitas guiadas a la exposición, el miércoles 6 de noviembre de 12:00 a 14:00 y el miércoles 13 de 17:00 a 19:00 (es necesario inscribirse para reservar plaza). 

 

Un verano en La Raya de Portugal

Este verano os proponemos hacer un recorrido a lo largo de la línea imaginaria que separa España y Portugal con la exposición La Raya borrada: un viaje por la frontera más antigua de Europa. En este viaje podremos conocer sus gentes, pueblos, ciudades, paisajes a uno y otro lado de esa raya que, como veremos en esta exposición, más que separar, ha unido.

Visitaremos, a través de mapas, textos y libros, la frontera terrestre entre España y Portugal, coloquialmente llamada la raya —o a raia, en portugués y en gallego—, una sinuosa línea de 1214 kilómetros de longitud que serpentea, desde el bajo Miño al bajo Guadiana, por desgastados macizos montañosos graníticos, penillanuras, angosturas, idílicas dehesas, fallas y ríos.

En cualquier caso, estos condicionantes físicos nunca fueron obstáculo para que las poblaciones rayanas se comunicaran, comerciaran y se casaran. Así, La Raya también se refiere al espacio geográfico próximo a esta frontera, donde las poblaciones portuguesas y españolas, separadas hasta 1986 por una frontera política y económica, comparten de alguna manera singulares elementos históricos, culturales o económicos.

La Raya ha sido siempre lugar de contacto. Su carácter periférico con relación a los grandes centros de poder político y económico de España y Portugal ha hecho que los rayanos hayan tenido que apoyarse unos a otros para superar las carencias de infraestructuras y servicios. Agricultores y pastores la atravesaban en busca del jornal; muchos habitantes dedicaban sus noches al contrabando; se olvidaban los padecimientos con bailes y romerías a los que acudían nacionales de los dos países,  que podían acabar en matrimonios mixtos.

En la exposición, veremos también que este contacto cotidiano tiene un claro reflejo lingüístico, al incorporar palabras del vecino y al acomodar nuestra manera de hablar para que se nos entienda mejor en la conversación.

La exposición comenzará el 12 de junio con una visita guiada y permanecerá hasta el 28 de septiembre en el vestíbulo de la Biblioteca Central, y siempre se podrá visitar de manera virtual en la página Web de la exposición. La explicación correrá a cargo de los especialistas sobre los diferentes temas abordados, con quienes recorreremos La Raya.

¡Boa viagem, buen viaje!