Un verano en La Raya de Portugal

Este verano os proponemos hacer un recorrido a lo largo de la línea imaginaria que separa España y Portugal con la exposición La Raya borrada: un viaje por la frontera más antigua de Europa. En este viaje podremos conocer sus gentes, pueblos, ciudades, paisajes a uno y otro lado de esa raya que, como veremos en esta exposición, más que separar, ha unido.

Visitaremos, a través de mapas, textos y libros, la frontera terrestre entre España y Portugal, coloquialmente llamada la raya —o a raia, en portugués y en gallego—, una sinuosa línea de 1214 kilómetros de longitud que serpentea, desde el bajo Miño al bajo Guadiana, por desgastados macizos montañosos graníticos, penillanuras, angosturas, idílicas dehesas, fallas y ríos.

En cualquier caso, estos condicionantes físicos nunca fueron obstáculo para que las poblaciones rayanas se comunicaran, comerciaran y se casaran. Así, La Raya también se refiere al espacio geográfico próximo a esta frontera, donde las poblaciones portuguesas y españolas, separadas hasta 1986 por una frontera política y económica, comparten de alguna manera singulares elementos históricos, culturales o económicos.

La Raya ha sido siempre lugar de contacto. Su carácter periférico con relación a los grandes centros de poder político y económico de España y Portugal ha hecho que los rayanos hayan tenido que apoyarse unos a otros para superar las carencias de infraestructuras y servicios. Agricultores y pastores la atravesaban en busca del jornal; muchos habitantes dedicaban sus noches al contrabando; se olvidaban los padecimientos con bailes y romerías a los que acudían nacionales de los dos países,  que podían acabar en matrimonios mixtos.

En la exposición, veremos también que este contacto cotidiano tiene un claro reflejo lingüístico, al incorporar palabras del vecino y al acomodar nuestra manera de hablar para que se nos entienda mejor en la conversación.

La exposición comenzará el 12 de junio con una visita guiada y permanecerá hasta el 28 de septiembre en el vestíbulo de la Biblioteca Central, y siempre se podrá visitar de manera virtual en la página Web de la exposición. La explicación correrá a cargo de los especialistas sobre los diferentes temas abordados, con quienes recorreremos La Raya.

¡Boa viagem, buen viaje!

Y llegamos hasta la Luna. Día del Libro 2019

Desde la Prehistoria, la Luna ha provocado fascinación en el ser humano. No en vano, ella es la que rige las mareas y los calendarios de algunas culturas y afecta de manera importante al ciclo de la vida en nuestro planeta (los corales sincronizan su ciclo reproductivo y una noche de luna llena desovan todos a la vez). A ella dedicaron el primer día de la semana: el lunes. Esta atracción hacia la Luna se ha visto reflejada en la literatura, en el arte, en la música… lo que hace natural que el hombre quisiera acercarse y conocer ese astro misterioso y esencial.

Este deseo de alcanzar la Luna se reflejó en obras como el Viaje a la Luna de Julio Verne o, anteriormente, el de Cyrano de Bergerac. Rudolf Erich Raspe consiguió que el Barón de Munchausen conociera en uno de sus viajes a los habitantes de la Luna, los selenitas, y además pudo explicar el origen de las tormentas de granizo. Galileo la observó para “estrenar” su telescopio. No olvidemos que sin ella el mito del hombre lobo no existiría, música tan bella como la compuesta por Beethoven o Debussy al claro de luna tampoco, sin olvidar el avance científico y tecnológico que supuso la carrera espacial.

La Biblioteca quiere dedicar el Día del Libro de este año a nuestro satélite y a la carrera espacial con una exposición sobre la llegada a la Luna hace 50 años, así como las circunstancias históricas y científicas que nos llevaron hasta ella, y acompañarlo de una selección sobre literatura científica, revistas y audiovisuales de nuestra colección. Entre otros objetos, se exponen dos figuras realizadas en impresora 3D en la Sección de Físicas de la Facultad de Ciencias. Además, queremos compartir con vosotros esta selección de canciones alusivas a la Luna.

La exposición estará en el hall de la Biblioteca Central de la UNED del 23 de abril al 31 de mayo; también se puede visitar de forma virtual. Asimismo, el profesor Carlos Antoranz impartirá la conferencia “Houston, Tranquility Base here. The Eagle has landed” en el salón de actos de la Facultad de Ciencias Políticas, el día 23 después de la inauguración de la exposición, a las 12,30 h. También, hemos organizado la campaña de “Libros solidarios”, durante todo el periodo de la exposición.

¡Feliz viaje y felices libros!

Egipto 1930: colección de fotografías

La civilización egipcia siempre ha despertado un gran interés; incluso, en muchos casos,  fascinación. Un reflejo de esto lo encontramos en los numerosos viajes y campañas arqueológicas que tuvieron lugar en el siglo XX, especialmente en los años 30 a raíz del descubrimiento, en 1922, de la tumba de Tutankamón por Howard Carter.

La exposición Egipto 1930: colección de fotografías, en la Biblioteca Central de la UNED, muestra las fotos hechas por uno de estos viajeros. Estas fotografías nos transportan al Egipto de aquella época y nos dan idea de cómo se encontraban tumbas y monumentos en aquel momento, incluso algunos ya perdidos o deteriorados. Todas ellas fueron tomadas por un viajero anónimo alemán en la década de los 30, según se ha podido deducir de las leyendas que aparecen en el reverso de estas imágenes.

Probablemente, este viajero llegó a Egipto en el S.S. Esperia: en este navío hicieron el viaje hasta la tierra de los faraones, los más notables viajeros, arqueólogos, historiadores y estudiosos del antiguo Egipto.

Esta exposición ha sido posible gracias a la Fundación Sophia, que generosamente ha cedido esta colección de fotografías originales de gran valor histórico y artístico a la Biblioteca Central de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Esta muestra ha recorrido ya varios lugares y desde el 30 de mayo al 29 de septiembre, estará en el hall de la Biblioteca Central.