Técnicas de fabricación de la cerámica romana: exposición

Desde la aparición de la alfarería, la cerámica jugó un importante papel en la vida cotidiana de hombres y mujeres. Se usó para almacenar, transportar, transformar, cocinar alimentos, así como para rituales religiosos. Además, se convirtió en un potentísimo soporte en el que plasmar la creatividad. Las fases de elaboración han sido prácticamente las mismas, desde las producciones más antiguas hasta las actuales.

En época romana, los alfareros produjeron cerámicas en grandes cantidades y con un acusado carácter utilitario, tanto a torno como con molde, lo que permitió producciones a “escala industrial” o “en serie” por primera vez en la historia.

La cerámica es un material que se documenta en gran cantidad y variedad en las distintas intervenciones arqueológicas, aportando abundante información sobre las sociedades que las elaboraron y consumieron (actividades comerciales, tecnología de la época, rituales y creencias, estructura social, vida cotidiana, hábitos alimenticios), además de ser un importante indicador cronológico y cultural a la hora de datar un yacimiento arqueológico.

En la exposición El proceso de elaboración de la cerámica terra sigillata hispánica y de paredes finas desde la arqueología experimental, tenemos ocasión de apreciar el proceso de fabricación de estos tipos de cerámica a través de las investigaciones y reproducciones realizadas por Vicenta Rico. La exposición estará en el vestíbulo de la Biblioteca Central del 15 de enero al 14 de febrero de 2020; también podéis visitarla de forma virtual.

Un verano en La Raya de Portugal

Este verano os proponemos hacer un recorrido a lo largo de la línea imaginaria que separa España y Portugal con la exposición La Raya borrada: un viaje por la frontera más antigua de Europa. En este viaje podremos conocer sus gentes, pueblos, ciudades, paisajes a uno y otro lado de esa raya que, como veremos en esta exposición, más que separar, ha unido.

Visitaremos, a través de mapas, textos y libros, la frontera terrestre entre España y Portugal, coloquialmente llamada la raya —o a raia, en portugués y en gallego—, una sinuosa línea de 1214 kilómetros de longitud que serpentea, desde el bajo Miño al bajo Guadiana, por desgastados macizos montañosos graníticos, penillanuras, angosturas, idílicas dehesas, fallas y ríos.

En cualquier caso, estos condicionantes físicos nunca fueron obstáculo para que las poblaciones rayanas se comunicaran, comerciaran y se casaran. Así, La Raya también se refiere al espacio geográfico próximo a esta frontera, donde las poblaciones portuguesas y españolas, separadas hasta 1986 por una frontera política y económica, comparten de alguna manera singulares elementos históricos, culturales o económicos.

La Raya ha sido siempre lugar de contacto. Su carácter periférico con relación a los grandes centros de poder político y económico de España y Portugal ha hecho que los rayanos hayan tenido que apoyarse unos a otros para superar las carencias de infraestructuras y servicios. Agricultores y pastores la atravesaban en busca del jornal; muchos habitantes dedicaban sus noches al contrabando; se olvidaban los padecimientos con bailes y romerías a los que acudían nacionales de los dos países,  que podían acabar en matrimonios mixtos.

En la exposición, veremos también que este contacto cotidiano tiene un claro reflejo lingüístico, al incorporar palabras del vecino y al acomodar nuestra manera de hablar para que se nos entienda mejor en la conversación.

La exposición comenzará el 12 de junio con una visita guiada y permanecerá hasta el 28 de septiembre en el vestíbulo de la Biblioteca Central, y siempre se podrá visitar de manera virtual en la página Web de la exposición. La explicación correrá a cargo de los especialistas sobre los diferentes temas abordados, con quienes recorreremos La Raya.

¡Boa viagem, buen viaje!

Y llegamos hasta la Luna. Día del Libro 2019

Desde la Prehistoria, la Luna ha provocado fascinación en el ser humano. No en vano, ella es la que rige las mareas y los calendarios de algunas culturas y afecta de manera importante al ciclo de la vida en nuestro planeta (los corales sincronizan su ciclo reproductivo y una noche de luna llena desovan todos a la vez). A ella dedicaron el primer día de la semana: el lunes. Esta atracción hacia la Luna se ha visto reflejada en la literatura, en el arte, en la música… lo que hace natural que el hombre quisiera acercarse y conocer ese astro misterioso y esencial.

Este deseo de alcanzar la Luna se reflejó en obras como el Viaje a la Luna de Julio Verne o, anteriormente, el de Cyrano de Bergerac. Rudolf Erich Raspe consiguió que el Barón de Munchausen conociera en uno de sus viajes a los habitantes de la Luna, los selenitas, y además pudo explicar el origen de las tormentas de granizo. Galileo la observó para “estrenar” su telescopio. No olvidemos que sin ella el mito del hombre lobo no existiría, música tan bella como la compuesta por Beethoven o Debussy al claro de luna tampoco, sin olvidar el avance científico y tecnológico que supuso la carrera espacial.

La Biblioteca quiere dedicar el Día del Libro de este año a nuestro satélite y a la carrera espacial con una exposición sobre la llegada a la Luna hace 50 años, así como las circunstancias históricas y científicas que nos llevaron hasta ella, y acompañarlo de una selección sobre literatura científica, revistas y audiovisuales de nuestra colección. Entre otros objetos, se exponen dos figuras realizadas en impresora 3D en la Sección de Físicas de la Facultad de Ciencias. Además, queremos compartir con vosotros esta selección de canciones alusivas a la Luna.

La exposición estará en el hall de la Biblioteca Central de la UNED del 23 de abril al 31 de mayo; también se puede visitar de forma virtual. Asimismo, el profesor Carlos Antoranz impartirá la conferencia “Houston, Tranquility Base here. The Eagle has landed” en el salón de actos de la Facultad de Ciencias Políticas, el día 23 después de la inauguración de la exposición, a las 12,30 h. También, hemos organizado la campaña de “Libros solidarios”, durante todo el periodo de la exposición.

¡Feliz viaje y felices libros!