Egipto 1930: colección de fotografías

La civilización egipcia siempre ha despertado un gran interés; incluso, en muchos casos,  fascinación. Un reflejo de esto lo encontramos en los numerosos viajes y campañas arqueológicas que tuvieron lugar en el siglo XX, especialmente en los años 30 a raíz del descubrimiento, en 1922, de la tumba de Tutankamón por Howard Carter.

La exposición Egipto 1930: colección de fotografías, en la Biblioteca Central de la UNED, muestra las fotos hechas por uno de estos viajeros. Estas fotografías nos transportan al Egipto de aquella época y nos dan idea de cómo se encontraban tumbas y monumentos en aquel momento, incluso algunos ya perdidos o deteriorados. Todas ellas fueron tomadas por un viajero anónimo alemán en la década de los 30, según se ha podido deducir de las leyendas que aparecen en el reverso de estas imágenes.

Probablemente, este viajero llegó a Egipto en el S.S. Esperia: en este navío hicieron el viaje hasta la tierra de los faraones, los más notables viajeros, arqueólogos, historiadores y estudiosos del antiguo Egipto.

Esta exposición ha sido posible gracias a la Fundación Sophia, que generosamente ha cedido esta colección de fotografías originales de gran valor histórico y artístico a la Biblioteca Central de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Esta muestra ha recorrido ya varios lugares y desde el 30 de mayo al 29 de septiembre, estará en el hall de la Biblioteca Central.

Día del Libro 2018. Frankenstein cumple 200 años

El Día del Libro de este año en la Biblioteca de la UNED va a estar dedicado a Frankenstein y la literatura fantástica o de terror, ya que se cumplen dos siglos de su primera edición.

El motivo de esta exposición es doble: por un lado, queremos reivindicar la figura de Mary Shelley (1797-1851), hija del filósofo William Godwin (1756-1836), conocido por ser uno de los precursores del anarquismo, y Mary Wollstonecraft (1759 -1797), escritora y defensora a ultranza de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, empezando por la educación. Su marido fue Percy B. Shelley (1792-1822), poeta romántico que reivindicó la autonomía del ser humano y su bondad natural. Ante semejante nivel de pensadores, la presión de Mary Shelley por no estar a su altura era inmensa, tal y como afirma en la introducción a la edición de 1831.

Por otro lado, Mary Shelley no sólo consiguió crear una novela que helase la sangre del lector, sino que el mito de Frankenstein forma ya parte del imaginario cultural. La autora utilizó la literatura gótica para poner de manifiesto aspectos del desasosiego de la sociedad de principios del siglo XIX, que va experimentando los efectos del ideal de progreso que trajo la Modernidad: el ser humano que se siente capaz de controlar la naturaleza; el problema de la construcción de la identidad, identidad que nos viene dada (de esta escritora se esperaba que, viniendo de una estirpe de intelectuales, ella también lo fuera); y un cuerpo que determina el modo en que vamos a ser aceptados por el otro.

La exposición estará en el hall de la Biblioteca Central de la UNED del 25 de abril al 25 de mayo y de forma virtual en el siguiente enlace.

Además, tenemos otras actividades, en las que ha participado la Comunidad universitaria de la UNED.  Las frases sugeridas por vosotros de libros que os han gustado las hemos distribuido por la Biblioteca Central y la Biblioteca del Campus Norte para animaros a seguir disfrutando con la lectura. Cada cita va en una tarjeta con el título y autor del libro de donde se ha extraído, así como con la signatura de la Biblioteca para que, si os gusta, podáis cogerlo de la estantería y llevároslo prestado. Por supuesto, este año también organizamos, del 9 de abril al 30 de mayo de 2018, la campaña “Libros solidarios”; en esta ocasión se enviarán a Irak.

¡Feliz Día del Libro y felices lecturas!

Imagen: dominio público

Conflictos bélicos y ayuda humanitaria (Europa, 1853-1951)

La exposición con la que este año la Biblioteca de la UNED se une a la Semana de la Ciencia quiere mostrar una visión del origen y la creciente importancia de la ayuda humanitaria a partir del siglo XIX y como consecuencia de los diferentes conflictos bélicos que tuvieron lugar desde entonces.

En un primer momento, la ayuda humanitaria se concretó como una ayuda de socorro o de emergencia proporcionada a víctimas de con­flictos bélicos, catástrofes naturales, persecuciones políticas…

Más adelante, se trató no sólo de garantizar la supervivencia y subsistencia inmediatas, sino que también había que contribuir a la rehabilitación de esas personas en situación de desamparo y garantizar su inserción y desarrollo posteriores en el seno de la sociedad.

Una primera etapa se inicia con la Guerra de Crimea hasta el final de la Primera Guerra Mundial (1853-1919) cuando se puso de relieve la necesidad de asistir a los soldados heridos, víctimas de conflictos bélicos.

Una segunda fase se extiende hasta la promulgación de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados en 1951. Se puede hablar de una nueva fase en los años sesenta enmarcada en el contexto de la descolonización. Además, durante la I Guerra Mundial,  junto a las operaciones de repatriación de los prisioneros, surgió la imperiosa necesidad de ayudar a las víctimas civiles, de luchar contra el hambre y las epidemias, y de intervenir en otros confl­ictos bélicos.

En esta muestra, podremos ver su evolución, la creación de distintos organismos o encuentros para su gestión ―por ejemplo, el Comité Internacional de la Cruz Roja o la Conferencia de Evián―, con textos, bibliografía y objetos que lo ilustran. Del 8 al 29 de noviembre en la Biblioteca Central de la UNED.