Ciencia e innovación en las aulas. Centenario del Instituto-Escuela (1918-1939)

Entre el 29 de octubre y el 22 de noviembre puede visitarse en la Biblioteca Central de la UNED la exposición Ciencia e innovación en las aulas. Centenario del Instituto-Escuela (1918-1939), en el marco de la XIX Semana de la Ciencia de Madrid. Organizada por Gabriela Ossembach y el Centro de Investigación MANES de la UNED, y  comisariada por Encarnación Martínez y Camen Masip, profesora del Instituto Isabel la Católica, la muestra rinde homenaje a una institución educativa que, en palabras del gran pedagogo Lorenzo Luzuriaga, fue “una de las mejores escuelas de ensayo y reforma de Europa y realizó en la enseñanza oficial la misma labor ejemplar que había realizado la Institución Libre de Enseñanza en la esfera privada”.

El Instituto-Escuela fue un centro experimental creado en Madrid por el Ministerio de Instrucción Pública en 1918, en el que se ensayó la reforma educativa que debía modernizar la educación secundaria española. Estuvo dirigido por la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas para dotarlo de mayor autonomía y, en la práctica, funcionó como un laboratorio pedagógico. Sus catedráticos, la mayoría de los cuales habían visitado los centros europeos de enseñanza más avanzados, aplicaban las novedades pedagógicas aprendidas, las adaptaban al Instituto-Escuela y valoraban su idoneidad para mantenerlas, corregirlas o rechazarlas. Además de ensayar la reforma educativa, el nuevo centro tenía como objetivo la formación del profesorado que pudiera extenderla a los demás centros oficiales.

El sistema educativo del Instituto-Escuela quería erradicar de las aulas la lección magistral y el aprendizaje exclusivamente memorístico, que eran lo usual en la época, propiciando por el contrario la enseñanza activa, el diálogo entre el profesor y el alumno, la observación directa de las cosas, el razonamiento y la experimentación. En la aplicación de esta metodología ocupaban un lugar destacado los cuadernos de clase, las prácticas en los laboratorios, el uso de la biblioteca, las visitas a los museos y las excursiones.

La historia del Instituto-Escuela termina en 1939 cuando el franquismo elimina su proyecto educativo, convirtiendo sus sedes de Hipódromo y Retiro en los institutos Ramiro de Maeztu e Isabel la Católica, respectivamente. Sin embargo, los logros que consiguió han sido referentes para las propuestas pedagógicas más ambiciosas que se introdujeron muchos años más tarde en la Enseñanza Secundaria y aún hoy siguen vigentes en muchos aspectos.

Los objetos que se exhiben en esta exposición pertenecen casi en su totalidad al patrimonio del Instituto Isabel la Católica y han sido objeto de un trabajo de recuperación que ha contribuido al conocimiento y difusión de la experiencia educativa del Instituto-Escuela. Se han organizado dos jornadas de visitas guiadas a la exposición, el miércoles 6 de noviembre de 12:00 a 14:00 y el miércoles 13 de 17:00 a 19:00 (es necesario inscribirse para reservar plaza). 

El plagio académico y las formas de evitarlo

Alexis Moreno-Pulido

En los últimos años se han llevado a cabo un buen número de investigaciones que pretenden conocer las causas del plagio, resultando el desconocimiento de qué prácticas son consideradas como plagio, una de las más frecuentes. Así, parece razonable que aprovechemos esta tribuna para dar a conocer qué es el plagio y las formas de evitarlo.

Cuando plagiamos nos estamos atribuyendo como propio un trabajo que es obra de un tercero. Plagiar dinamita la credibilidad del autor del trabajo y puede tener consecuencias académicas (normativa disciplinaria universitaria) y legales: civiles (artículo 138 de la Ley de Propiedad Intelectual y siguientes) y penales (artículo 270 del Código Penal).
Para evitar incurrir en plagio y enfrentarnos a las consecuencias derivadas del mismo debemos, en primer lugar, conocer qué prácticas reciben la consideración de plagio y, en segundo lugar, las formas de evitarlo.
Dentro de las actividades consideradas como plagio podemos distinguir:

• Copiar y pegar.
• Reproducir texto, datos, figuras, tablas, etc., sin citar.
• Traducir textos de otros idiomas y presentarlos como originales.
• Presentar como original algo que ya hemos publicado (autoplagio).
• Resumir trabajos de terceros sin citar (refritos).
• Atribuirse como propio un trabajo realizado en equipo o excluir a algún coautor.
• Comprar o conseguir un trabajo y presentarlo como propio.
• Citar de forma incorrecta las fuentes utilizadas.
• Etcétera.

Como podemos ver, en el plagio no todo es blanco o negro, está claro que el que copia y pega está incurriendo en un plagio intencional, pero puede ocurrir que cometamos un plagio no intencional si tratando de citar las fuentes lo hacemos de forma errónea.

Por reconocimiento de las fuentes entendemos las citas y referencias que incluimos en nuestro trabajo a las ideas, tablas, imágenes, etc., que hemos obtenido de otros autores y que nos han servido para elaborar nuestra obra.  Este reconocimiento lo haremos siempre que utilicemos cualquier pieza de información independientemente del formato y procedencia.

El reconocimiento de las fuentes se realiza de acuerdo con los manuales de estilo utilizados en cada disciplina.

Reconocemos la fuente cuando incluimos en el texto las citas a los trabajos y al final del documento incorporamos las referencias bibliográficas, que permiten identificar y localizar las fuentes.
Si incluimos documentos gráficos (reproducciones de obras de arte, mapas, etc.) debemos asegurarnos de que no están sujetas a licencia de uso. Así, nos interesan obras en dominio público o con licencias Creative Commons. El que podamos usar un documento no exime de tener que citar la fuente, al igual que ocurre con las tablas, vídeos, figuras, etc., que utilicemos en nuestro trabajo.
Como recomendación final, os animo a que consultéis con vuestro tutor del trabajo fin de grado, máster o director de tesis el manual de estilo de vuestra especialidad y que lo reviséis detenidamente antes de entregar el trabajo.
En Internet encontraréis guías abreviadas con ejemplos de cómo citar y referenciar correctamente. Además, los bibliotecarios también estamos a vuestra disposición para ayudaros en la localización del manual de estilo de vuestra especialidad, en la utilización de gestores bibliográficos para la inserción de citas y referencias y para resolveros dudas respecto a las prácticas que puedan ser objeto de plagio.


Puedes ampliar esta información en esta videoclase elaborada por la Biblioteca de la UNED.

Imagen de cabecera: Keagan Henman

Un verano en La Raya de Portugal

Este verano os proponemos hacer un recorrido a lo largo de la línea imaginaria que separa España y Portugal con la exposición La Raya borrada: un viaje por la frontera más antigua de Europa. En este viaje podremos conocer sus gentes, pueblos, ciudades, paisajes a uno y otro lado de esa raya que, como veremos en esta exposición, más que separar, ha unido.

Visitaremos, a través de mapas, textos y libros, la frontera terrestre entre España y Portugal, coloquialmente llamada la raya —o a raia, en portugués y en gallego—, una sinuosa línea de 1214 kilómetros de longitud que serpentea, desde el bajo Miño al bajo Guadiana, por desgastados macizos montañosos graníticos, penillanuras, angosturas, idílicas dehesas, fallas y ríos.

En cualquier caso, estos condicionantes físicos nunca fueron obstáculo para que las poblaciones rayanas se comunicaran, comerciaran y se casaran. Así, La Raya también se refiere al espacio geográfico próximo a esta frontera, donde las poblaciones portuguesas y españolas, separadas hasta 1986 por una frontera política y económica, comparten de alguna manera singulares elementos históricos, culturales o económicos.

La Raya ha sido siempre lugar de contacto. Su carácter periférico con relación a los grandes centros de poder político y económico de España y Portugal ha hecho que los rayanos hayan tenido que apoyarse unos a otros para superar las carencias de infraestructuras y servicios. Agricultores y pastores la atravesaban en busca del jornal; muchos habitantes dedicaban sus noches al contrabando; se olvidaban los padecimientos con bailes y romerías a los que acudían nacionales de los dos países,  que podían acabar en matrimonios mixtos.

En la exposición, veremos también que este contacto cotidiano tiene un claro reflejo lingüístico, al incorporar palabras del vecino y al acomodar nuestra manera de hablar para que se nos entienda mejor en la conversación.

La exposición comenzará el 12 de junio con una visita guiada y permanecerá hasta el 28 de septiembre en el vestíbulo de la Biblioteca Central, y siempre se podrá visitar de manera virtual en la página Web de la exposición. La explicación correrá a cargo de los especialistas sobre los diferentes temas abordados, con quienes recorreremos La Raya.

¡Boa viagem, buen viaje!