Mantenerse al día con Feedly

Si no quisiéramos que se nos escapase ningún nuevo contenido de los que diariamente se publican en la red, tendríamos que entrar cada día a blogs, revistas electrónicas, bases de datos o webs de noticias relacionadas con temas de nuestro interés. Afortunadamente existe otra opción menos laboriosa: aprovechar las alertas o suscripciones que nos ofrecen todas estas fuentes y recibir cada día la información que nos interesa. Si bien las redes sociales en muchos casos cumplen esta función, tras ellas hay un algoritmo que decide qué vemos y qué no. No somos los únicos que creemos que lo más conveniente es utilizar servicios específicamente concebidos con el fin de recoger información, que nos facilitan enormemente este trabajo y nos permiten ahorrar mucho tiempo al no tener que visitar cada sitio individualmente.

Estos servicios que leen y presentan fuentes o feeds RSS (Really Simple Syndication) de diferentes procedencias, se denominan lectores de RSS. Un lector RSS nos permite capturar las fuentes RSS de varios sitios y mostrar las actualizaciones en una bandeja única para leerlas cuando deseemos. Además, en el caso de que nos suscribamos a un número elevado de fuentes, podemos clasificarlas mediante etiquetas y facilitar así el acceso a la información por categorías temáticas. Funcionan como un espacio web en cuya bandeja de entrada se vuelca, en función de nuestra clasificación, las actualizaciones de todos los medios a los que nos suscribamos.

Feedly es lector de RSS más extendido en la actualidad. Cuenta con una versión gratuita y es muy sencillo de usar. Podemos utilizarlo en el navegador o instalar la aplicación en nuestros dispositivos móviles. Para suscribirnos a páginas web o blogs, buscaremos en estas páginas el símbolo de RSS (un icono, copiaremos la url de suscripción y la pegaremos en Feedly. A partir de ese momento recibiremos cada día en esta aplicación el contenido más reciente de los sitios que nos interesen, ya sean secciones específicas de periódicos o sitios web, revistas, etc.

Una utilidad especialmente interesante en el entorno académico es la implantación de RSS en las bases de datos científicas que suscribe la biblioteca para mantenernos al día de las novedades que van incorporando a las mismas. Se suele aplicar en las búsquedas que realizamos sobre un tema o autor concretos: cada vez que se incorpore un nuevo documento a la base de datos que coincida con nuestra estrategia de búsqueda, el sistema nos avisará de ello. En el caso de la UNED, por ejemplo, el Canal UNED o las diferentes revistas digitales de nuestra universidad ofrecen la posibilidad de suscribirse por RSS. En este caso, si entramos en la página de la revista de nuestro interés, veremos en la columna derecha, dentro del apartado notificaciones, la opción suscribirse por correo electrónico.

Utiliza desde hoy un lector de feeds y manténte al día con la información.

Vista de la bandeja de entrada de una cuenta en Feedly

Uso ético y legal de la información

 Cuando abordamos un trabajo académico, la primera fase consiste en la búsqueda y selección de la información pertinente para el tema que vamos a estudiar. Durante este proceso debemos guiarnos por el criterio de pertinencia, evaluando si la información que examinamos tiene alguna relevancia para nuestro trabajo, si, realmente, de forma directa, nos va a resultar útil para nuestra investigación. Teniendo en cuenta el volumen ingente de información al que tenemos acceso, este es un punto crucial. Leer publicaciones que sólo tocan de forma tangencial o poco significativa nuestro tema solo nos hace perder el tiempo que no tenemos, Además de introducir ruido aportándonos documentos que nos distraen y que, al final, desechamos.

Durante la redacción del trabajo, es importantísimo recoger y citar adecuadamente las fuentes utilizadas, atribuyendo cada idea ajena a su autor en función de las normas establecidas (APA, MLA, Chicago, etc.) para no incurrir en plagio sin darse cuenta. Muchos trabajos académicos son rechazados por no cumplir con este punto. Hay que poner especial énfasis en no atribuirse como propio un trabajo realizado en equipo, en atribuir falsamente a alguien algo que no ha escrito o en citar mal las fuentes utilizadas. La atribución errónea debemos evitarla por todos los medios, puesto que supone adjudicarle a un autor algo que, no sólo no ha dicho, sino que puede desvirtuar lo que realmente es su idea original. Puede suceder que, después de leer un texto, no lo hayamos entendido bien o saquemos conclusiones erróneas de lo que refleja el autor y le atribuyamos este malentendido. En este caso es mejor no parafrasear y citar textualmente, entrecomillado, la frase exacta del autor.

Otro caso típico se produce cuando, por dejadez o descuido, no hemos tomado bien las referencias y la confundimos con otras o hemos perdido la referencia y como queremos utilizar la cita, nos la inventamos.

También es muy frecuente que, por error u omisión, aun citando la fuente no lo hagamos de forma apropiada, haciendo inviable la localización de las obras citadas y el seguimiento de nuestro itinerario investigador.

Otro aspecto relacionado con el uso legal de la información es el de las descargas fraudulentas de documentos electrónicos. Una parte importante de la colección de la Biblioteca de la UNED está formada por recursos electrónicos que cubren las diferentes disciplinas impartidas en la universidad y que está accesible en línea para todos los miembros de la comunidad universitaria. Hablamos de bases de datos, revistas y libros electrónicos, principalmente.

Estos recursos se suscriben pagando las licencias correspondientes a sus editores. La Biblioteca se compromete, contractualmente, a hacer un uso legal de los recursos en las condiciones pactadas. Entre los usos prohibidos están, como es lógico, las descargas masivas de datos. Estas descargas son detectadas inmediatamente por el proveedor, quien bloquea el acceso al usuario en cuestión, y puede acarrear también la pérdida temporal de acceso a dichos recursos al conjunto de la Universidad. Es por ello que recientemente se ha incluido en el Reglamento de Régimen disciplinario de los estudiantes de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, en el artículo 3 apartado d, este hecho como una falta grave.

Hay que tener en cuenta que la UNED compra los accesos a estos recursos para el uso de su propia comunidad universitaria, por ello no se pueden facilitar a personas no autorizadas, ni vulnerar, de ninguna de las maneras, las normas institucionales en este sentido. Un error individual puede conllevar un serio perjuicio para toda la comunidad, por lo que os encomiamos a realizar un uso ético de la información.

Imagen de portada: Christin Hume

Estudiar en la nube (II): organizar información navegando

 Beatriz Tejada

Cada vez más la información que obtenemos está en intenet y nosotros trabajamos y estudiamos en la nube. Para ayudaros, os proponemos algunas herramientas para gestionar información mientras navegamos

HackPad nos permite crear páginas con un editor bastante sencillo e invitar a quien queramos al instante. Los colaboradores activos aparecerán en la columna derecha, y las aportaciones de cada uno a la página se distinguirán mediante una nota de color en el margen izquierdo. Las páginas no se limitan a texto, pues podemos añadir contenido multimedia, listas de tareas y enlaces de forma cómoda.

CleanSave es una aplicación muy versatil que nos permite realizar operaciones sencillas y muy útiles con los contenidos del sitio web que estemos visitando. Por ejemplo permite imprimirlos o descargarlos en formato PDF; mandarlos por correo electrónico y/o guardarlos directamente en nuestras cuentas de Dropbox y Google Drive. Cuando optimizamos cualquier contenido, también nos sale funciones de edición que nos permite la eliminación de párrafos e imágenes, y la inclusión de notas.
Navegando o a través de las redes sociales nos llegan enlaces y noticias que en ocasiones no podemos leer en el momento. Para no perder esas lecturas existen un tipo específico de aplicaciones que almacenan los enlaces para leerlos más tarde, y permiten además su sincronización en varios dispositivos a la vez. Así, si marcamos una página web desde el navegador de nuestro ordenador de sobremesa o portátil, tendremos su URL accesible automáticamente desde el móvil, por ejemplo. La más popular tal vez sea Evernote con versiones para distintos sistemas operativos, de escritorio y versión web. Otras aplicaciones de este tipo son Read it later o Instapaper.

También nos ocurre mientras navegamos que necesitamos guardar imágenes, mapas, diagramas, etc. porque nos pueden ser de utilidad para ilustrar ideas  Existen soluciones diferentes si utilizas el navegador Firefox o si utilizas Chrome.

Estas son sólo algunas ideas para facilitaros la vida y la información, podéis consultar también las que os proposimos para almacenar en la nube y las que os haremos en el futuro. Seguimos navegando.