La estructura del trabajo académico

Teniendo en cuenta que cada disciplina formativa cuenta con sus propias particularidades, todo trabajo debe cumplir con unos estándares de estructuración, estilo de redacción y maquetación, pues estos conforman los pilares fundamentales para una presentación escrita de calidad.

Todo trabajo debe cumplir con unos estándares de estructuración, estilo de redacción y maquetación

En cuanto a su estructura, en principio, el coordinador del trabajo te indicará los requisitos concretos e indicaciones prácticas sobre la presentación del trabajo. La información debe estar correctamente organizada a modo de párrafos, apartados y subapartados, no dejando ningún punto sin desarrollar y estableciendo un orden. Y aunque cada disciplina presenta sus especificidades, solemos encontrarnos con los siguientes puntos a tratar en su planteamiento: 

  1. Portada: en esta irán todos los datos del autor o autores, el título, el departamento o asignatura para la que presentamos el trabajo. Para escribir el título final de nuestra obra, debemos tener en cuenta tanto la brevedad como su relevancia, seleccionando un título de carácter descriptivo, que informe correctamente del contenido. 
  1. Resumen: una vez finalizado el proyecto, debemos realizar una sinopsis la cual contenga aquellas palabras clave que mejor definan nuestro trabajo. 
  1. Sumario de contenido o índice: de igual manera que el punto anterior, este debe realizarse una vez hemos dado por terminado el trabajo; siguiendo un mismo estilo estético y orden, teniendo en cuenta sus apartados, denominación y la paginación utilizada.  
  1. Introducción: aquí debemos especificar los objetivos y propósitos del proyecto, su relevancia a nivel académico. Dependiendo de la tipología de proyecto, se puede incluir la descripción de los capítulos o apartados, así como el método de trabajo utilizado.  
  1. Desarrollo del tema: conforma la parte principal de la investigación. Deberá tener una organización clara por capítulos y apartados, facilitando la legibilidad y su comprensión. 
  1. Conclusiones finales: mencionaremos los resultados tanto positivos como negativos, fruto de nuestro trabajo de investigación, así como la opinión personal acerca de esta, y los planteamientos que aún nos queden por resolver o mejorar. 
  1. Bibliografía: este proceso, debido a su gran relevancia, es importante realizarlo a medida que avanzamos en el trabajo y consultamos fuentes de información. De este modo, podremos detallar las aportaciones externas de la manera más fidedigna posible, ya que es un comprobante para demostrar la calidad argumental de nuestro trabajo y la veracidad de las fuentes; además de no incurrir en copias de contenido. Para facilitarnos esta tarea podemos recurrir al uso de un gestor bibliográfico como Zotero o Refworks. Consulta los tutoriales que muestran cómo utilizarlos en nuestro canal YouTube. Además, antes de empezar el trabajo es muy importante que elijas  el estilo bibliográfico apropiado a tu área de conocimiento y que lo mantengas en todo el trabajo para citar y referenciar.
  1. Anexos: en ellos se incorpora la información adicional que complementa el trabajo: tablas, fotografías… 

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Foto de Tim Gouw en Unsplash

Ilustrar trabajos con gráficos, tablas o infografías.

Los trabajos académicos prácticamente ya no se presentan en papel, sino que le llegan al profesor digitalmente, normalmente a través de la plataforma virtual. Podemos enriquecerlos y diferenciarnos añadiendo información visual. Imaginemos el impacto que puede causar la visualización de una infografía animada en nuestro trabajo. 

Human-Made. Spiel Creative Blog.
Human-Made. Spiel Creative Blog.

Cuando realizamos un trabajo académico o de investigación es un valor añadido apoyar nuestras ideas y mensajes con datos, que bien organizados y agrupados en una tabla, gráfico o infografía permitan al lector, de un solo vistazo, entender la información que queremos transmitir. Usar una aplicación específica para la presentación y análisis de datos nos va a permitir, además, que el producto final se mueva de un resultado correcto a uno totalmente personalizado, llamativo e incluso espectacular.

El paquete de Office ofrece diversas funcionalidades entre sus programas: Excel es el rey de los cuadros, tablas y gráficos, y también Word incluye entre sus utilidades la posibilidad de incorporar tablas y gráficos de múltiples tipos. Incluso Google ofrece gratuitamente un producto, Spreadsheets, similar a Excel. Estas opciones, para empezar, nos pueden valer.

Pero si queremos diferenciarnos y sumar más calidad a nuestro trabajo podemos recurrir a otras aplicaciones. Existen en el mercado diversos productos que nos van a permitir incorporar a nuestros trabajos gráficos muy ilustrativos y atractivos. Todos ellos tienen un funcionamiento similar: se suben los datos, se editan y se elige una plantilla con el tipo de gráfico o el diseño que queremos aplicar.

Eassel.ly es uno de ellos. Permite a cualquier persona crear gratuita y fácilmente información visual. Puedes elegir entre cientos de plantillas de infografías diseñadas por profesionales, personalizarla con iconos, gráficos, ilustraciones e imágenes, editarla fácilmente arrastrando y soltando nuevas imágenes y texto, cambiar colores y fuentes, cargar tus propias imágenes, etc.

Canvas es probablemente la aplicación que goza de mayor aceptación en la actualidad, debido a la gran cantidad de distintos tipos de productos que permite realizar y la creatividad de los mismos: contiene más de 50.000 plantillas, desde infografías a folletos, banners, posters, currículums, anuncios para Facebook o portadas para historias en Instagram, además de gráficos y animaciones dinámicas. Tiene incorporada una función que permite crear un gráfico o un diagrama personalizado en minutos: simplemente selecciona una plantilla, añade tus datos o información, inserta iconos o ilustraciones propias, y cambia los colores, las fuentes o el fondo.

Existe muchas otras apps para presentar información con diseño atractivo y acomodado al mundo visual y digital, como Pinochart, una aplicación gratuita para la creación de infografías que contiene miles de imágenes y plantillas en las que basarnos.

Exclusivamente pensadas para realizar gráficos tenemos Creately y Visuafy, herramientas de diseño simple que permiten a cualquier persona expresar ideas mediante distintos tipos gráficas de diferentes categorías.

Créditos imagen: Customize your chart with no code, Visuafy

El plagio académico y las formas de evitarlo

Alexis Moreno-Pulido

En los últimos años se han llevado a cabo un buen número de investigaciones que pretenden conocer las causas del plagio, resultando el desconocimiento de qué prácticas son consideradas como plagio, una de las más frecuentes. Así, parece razonable que aprovechemos esta tribuna para dar a conocer qué es el plagio y las formas de evitarlo.

Cuando plagiamos nos estamos atribuyendo como propio un trabajo que es obra de un tercero. Plagiar dinamita la credibilidad del autor del trabajo y puede tener consecuencias académicas (normativa disciplinaria universitaria) y legales: civiles (artículo 138 de la Ley de Propiedad Intelectual y siguientes) y penales (artículo 270 del Código Penal).
Para evitar incurrir en plagio y enfrentarnos a las consecuencias derivadas del mismo debemos, en primer lugar, conocer qué prácticas reciben la consideración de plagio y, en segundo lugar, las formas de evitarlo.
Dentro de las actividades consideradas como plagio podemos distinguir:

• Copiar y pegar.
• Reproducir texto, datos, figuras, tablas, etc., sin citar.
• Traducir textos de otros idiomas y presentarlos como originales.
• Presentar como original algo que ya hemos publicado (autoplagio).
• Resumir trabajos de terceros sin citar (refritos).
• Atribuirse como propio un trabajo realizado en equipo o excluir a algún coautor.
• Comprar o conseguir un trabajo y presentarlo como propio.
• Citar de forma incorrecta las fuentes utilizadas.
• Etcétera.

Como podemos ver, en el plagio no todo es blanco o negro, está claro que el que copia y pega está incurriendo en un plagio intencional, pero puede ocurrir que cometamos un plagio no intencional si tratando de citar las fuentes lo hacemos de forma errónea.

Por reconocimiento de las fuentes entendemos las citas y referencias que incluimos en nuestro trabajo a las ideas, tablas, imágenes, etc., que hemos obtenido de otros autores y que nos han servido para elaborar nuestra obra.  Este reconocimiento lo haremos siempre que utilicemos cualquier pieza de información independientemente del formato y procedencia.

El reconocimiento de las fuentes se realiza de acuerdo con los manuales de estilo utilizados en cada disciplina.

Reconocemos la fuente cuando incluimos en el texto las citas a los trabajos y al final del documento incorporamos las referencias bibliográficas, que permiten identificar y localizar las fuentes.
Si incluimos documentos gráficos (reproducciones de obras de arte, mapas, etc.) debemos asegurarnos de que no están sujetas a licencia de uso. Así, nos interesan obras en dominio público o con licencias Creative Commons. El que podamos usar un documento no exime de tener que citar la fuente, al igual que ocurre con las tablas, vídeos, figuras, etc., que utilicemos en nuestro trabajo.
Como recomendación final, os animo a que consultéis con vuestro tutor del trabajo fin de grado, máster o director de tesis el manual de estilo de vuestra especialidad y que lo reviséis detenidamente antes de entregar el trabajo.
En Internet encontraréis guías abreviadas con ejemplos de cómo citar y referenciar correctamente. Además, los bibliotecarios también estamos a vuestra disposición para ayudaros en la localización del manual de estilo de vuestra especialidad, en la utilización de gestores bibliográficos para la inserción de citas y referencias y para resolveros dudas respecto a las prácticas que puedan ser objeto de plagio.


Puedes ampliar esta información en esta videoclase elaborada por la Biblioteca de la UNED.

Imagen de cabecera: Keagan Henman