El 25 de marzo se celebró la Hora del Planeta

La Hora del Planeta es una campaña de WWF que empezó en 2007 en Sidney, Australia, con el gesto simbólico de apagar la luz durante una hora como muestra de la lucha contra el cambio climático. Diez años después,  se ha convertido en la mayor iniciativa mundial en defensa del medio ambiente y una llamada a movilizarse y a actuar de forma constructiva en defensa de nuestro amenazado Planeta.

2016 ha sido el año más cálido registrado desde 1880. Y desde que comenzó este siglo, cada año ha batido el récord de temperatura del anterior. El cambio climático es ya evidente en todo el Planeta y especialmente en regiones como el Ártico. Pero al mismo tiempo hay razones para el optimismo, el 4 de noviembre de 2016 ha entrado en vigor el Acuerdo de París para frenar el cambio climático. Este acuerdo mundial marca un punto de inflexión y el comienzo de una gran transición global hacia un desarrollo y una economía limpia y baja en carbono. 
Muchos avances están ya en marcha y son la prueba de que hemos iniciado este camino sin retorno: China ha paralizado la construcción de centrales de carbón, algunas compañías aseguradoras, ciudades, bancos y fondos de inversión han dejado de invertir en combustibles fósiles, el coche eléctrico rueda ya con un futuro prometedor, cada vez más países apuestan por energía 100% renovable… y los ciudadanos empujan con fuerza para acelerar este cambio. Gobiernos e instituciones, organizaciones, empresas y ciudadanos de todo el mundo se están movilizando y están trabajando para acelerar este cambio.
Este año con la Hora del Planeta se ha querido animar a toda la sociedad a sumarse a este gran movimiento, a hacerlo imparable y a evitar cualquier marcha atrás.

[Saber + sobre la Hora del Planeta]

Por la salud de nuestros océanos

El océano sostiene la vida en la Tierra

[Extraído de la web de la campaña del WWF]
Pone comida en nuestra mesa y es la base de una actividad económica que genera billones de dólares en todo el mundo. Lo hace todo gratis. Pero no por mucho tiempo. El océano va directo al colapso.

© James Morgan/WWF-US

Como el océano nos pertenece a todos – y a nadie – hay mucha gente que ha cogido demasiado. Siglos de excesos e irresponsabilidad amenazan con dejarnos un desierto azul. Es el momento de cambiar la manera en que vemos el océano: de un lugar donde cogemos lo que queremos y tiramos lo que no, a un recurso compartido de un valor inmenso.
La riqueza que generan los océanos podría valorarse en unos 21,5 billones de euros, una cantidad similar al PIB del Reino Unido. Así consta en el análisis más exhaustivo de los bienes y servicios de los mares titulado Reviviendo la economía del océano publicado por WWF. Sin embargo, esta fascinante biodiversidad está en riesgo: el colapso de las pesquerías, la destrucción de los manglares o la desaparición de corales son sólo algunas de las amenazas de este motor económico marino del que dependen millones de personas. Sólo nos queda una alternativa: invertir en su conservación es invertir en nuestra supervivencia. 
Campaña de recogida de firmas para crear un santuario en Canarias
© WWF

Más información:

Así se vivió la Hora del Planeta 2015

Un año más, cientos de millones de personas de todo el mundo, empresas, gobiernos y centros educativos han unido sus voces en defensa del medio ambiente. Por eso, LA HORA DEL PLANETA ya se ha convertido en la mayor campaña de movilización y participación jamás organizada.
Casi 10.000 ciudades de 172 países apagaron las luces de sus principales monumentos y edificios emblemáticos, para enviarun claro mensaje: los pequeños gestos pueden generar grandes cambios.
Este año es especialmente importante en la lucha contra el cambio climático: el próximo mes de diciembre, en París, los gobiernos de todo el mundo tienen el reto de aprobar un acuerdo a favor del clima. Por eso, La Hora del Planeta es sólo el punto de partida de un año en el que hace falta el mayor apoyo para luchar contra el cambio climático.
Aquí se puede ver una muestra de cómo se vivió la Hora del Planeta en nuestro país: